La Neolengua de Carmena

La realidad se acerca a la ficción. Por si alguien tenía dudas sobre la obsesión de la izquierda de controlar el pensamiento y alterar la percepción de la realidad, Carmena ha demostrado lo que hay detrás. Su guía para periodistas acerca de la prostitución es un manual para alterar esa realidad, imponer una narrativa que no se corresponde con la realidad, dejando fuera las partes de la misma que no conviene al discurso feminista-marxista.

Parece que se han cansado de que haya gente, colectivos y asociaciones que muestran constantemente que el de la prostitución es un problema muchísimo más complejo y con muchos más actores que el proxeneta tratador de blancas y la mujer víctima explotada. Con los géneros tal cuál, por el patriarcado, no porque hayan diferencias entre sexos biológicamente. ¿Mujeres que ejercen la prostitución voluntariamente? Rompen la narrativa, así que hay que invisibilizarlas. ¿Clientes que más que sexo buscan compañía? Perdedores que merecen ser deshumanizados. ¿Prostitución de alto nivel donde la prostituta elige, no ya el modo de vida, sino su clientela? Serán ricos que, como sabemos, son los malos.

Esa tendencia a simplificar los problemas reales tiene dos consecuencias: primera, que no solo no soluciona ningún problema, sino que generalmente lo empeora. Negando la realidad de una prostitución voluntaria, consensuada y entre adultos, impide que entre en la protección de la legislación, que salga del mundo sumergido, y convierte a sus actores en presas fáciles para las mafias y los delincuentes. Segunda consecuencia: establece la narrativa ideológica deseada. No importa que provoque que las víctimas reales de ese mundo de la prostitución terminen siendo más víctimas, no importa que los que no eran víctimas terminen siendolo por la desprotección a la que se les avoca. No se trata de ayudar y proteger realmente a las mujeres víctimas de la explotación sexual. Se trata de imponer la ideología de género que defienden, a pesar de todos y contra la realidad misma.

Esta es la nueva política. La realidad no importa y entender los problemas es irrelevante. La historia, la cultura y la realidad son una molestia que hay que tergiversar. Se trata de imponer una ideología y unas creencias. Si alguien se queda fuera, si alguien no encaja en la narrativa de víctima-opresor (puesto que es la única narrativa de la izquierda desde su origen), peor para ellos. No se engañen, que a estos salvadores no les importan las víctimas reales, no les importan las mujeres, no les importan los que sufren. Únicamente las víctimas que reafirman sus creencias, las mujeres que encajan en sus feminismos modernos, los que sufren y sirven para promover su programa político, social y de pensamiento único. Por eso lo que una persona hace puede ser deplorable y asqueroso, pero si lo hace otra que es de su manada, ya no es un problema ni noticia. Como ya dijimos varias veces (y no somos los únicos) el fascismo nació y tiene su semilla en el socialismo.

La Neolengua de Carmena

No eres espanol porque no has votado a los buenos

Este texto y muchos similares corrieron por las redes poco después de las segundas elecciones:

NO. Tú no eres Español por mucho que lo cantes. Tú no eres español por ponerte la bandera de España a modo de capa. Tú no eres español por pintarte la cara. Y no lo eres porque te parece una buena idea que los autónomos de tu país tengan que pagar 300€ al mes, tengan ingresos o no. No eres Español porque te parece bien que algunos de los estudiantes de tu país den clase en barracones, sin calefacción, y cuando salen a la calle a contarlo la policía les caliente la cara. Tú no eres español. Y no lo eres porque si lo fueras verías a los demás españoles como tu gente, y un ser humano con una psique sana no quiere la desgracia para las personas que considera su gente. No eres español porque te parece bien un gobierno de un 21% de IVA en cultura, no lo eres porque estás de acuerdo con los aforamientos de políticos que han robado el dinero del trabajo de millones de personas. No eres español si no te duele ver salir de tu país por necesidad a los mejores y más preparados españoles. Tú no eres español, y si… SI SE PUEDE… ser… pero tú no lo eres.
Me siento triste por leer mensajes tristes de mis amigos que si son españoles. Y lo son porque se mantienen en trabajos locos sin futuro en este país, en la cuerda floja, pero confiando en que ofrecen algo necesario a la gente. Lo son porque levantan el cierre de un local con la esperanza de tener una vida mejor, fichan cada día en su curro o andan reinventándose. No importa si son maestros de escuela, boxeadores, empresarios o artistas, lo importante es que quieren estar aquí, y tú con tu capa y tu cara pintada has votado a los que se lo están poniendo difícil. Tú no eres español si has votado al mismo gobierno que robaba dinero mientras cerraba un hospital con la excusa del no hay presupuesto. Lo siento pero tu disfraz no me engaña, tú solo has pensado en que tus políticos sigan bebiendo nuestra sangre, no sé bien por qué… Por afinidad ideológica, por un color, por costumbre, herencia o que se yo…. Pero lo que seguro no fue es por los españoles.
Ahora pensaras que “más vale lo malo conocido…”, que todos son iguales, que los nuevos nos llevarán a la ruina, que el sistema es una mierda y que da igual votar o no… Y quizás tengas razón en todo, pero… Lo que han hecho hasta ahora los que están no es suficientes para borrarles del mapa? Yo pensaba que si…

Tú no eres español, porque si lo fueras hoy estarías triste.

Básicamente, la ironía de esto, es que quienes los escriben y comparten se pavonean de ser moralmente superiores, de ser demócratas, tolerantes y gustar de debatir ideas. Peeero eso siempre que apoyes las suyas. Si eres de los otros, no eres español, no eres civilizado, no eres moral… no eres humano. Porque al fin y al cabo, a pesar de todo lo que pretenden, estas personas se consideran en el lado correcto, en el de la verdad. Y ellos pueden determinar quien es español (porque no son nacionalistas y no les importan las fronteras), quien es decente y quien no y quien merece hablar y quien ha de ser silenciado (puesto que son los adalides de la libertad de pensamiento).

Esto no es mas que una muestra de la esencia de fascismo que se esconde tras las izquierdas mas populistas. Eso que se ha dado en llamar identity politics, que hace que tu valor como persona va en función de tus ideas políticas. Olvidémonos de los derechos humanos, de los de opinión etc. Los tendrás, siempre que pienses de la forma correcta.

Hay muchos motivos para estar triste o cabreado por los resultados de las elecciones. También hay motivos para estar mas o menos contento. Aunque decepción podría ser lo mas común. El caso es que hemos asistido (y asistimos) a un espectáculo lamentable, de gente que se vanagloria de ser progresista, de creer en los derechos de las personas, de defender la ayuda a todo aquel que lo necesite, que de repente se siente en el derecho de decir que los viejos deberían dejar de votar (o de existir, así como en risas). Como si esto fuese debido solo a los mayores.

Es como el niño mimado que no acepta que haya hecho algo mal o que este equivocado o que las cosas no salgan como el quiere. Y entonces patalea y berrea, intenta tirar por tierra el triunfo de otros. “Si al final no lo quería porque es una mierda” dice el que ha perdido un trofeo con el que soñaba con desesperación.

La infantilización de la población a través de la política, convirtiéndolo en un enfrentamiento entre hinchas rivales, lleva al fascismo. Comparte raíces. Veremos.

No eres espanol porque no has votado a los buenos

Ideas al vuelo: Veganismo

En general. Dicen que nos creemos superiores a otros animales y por eso los matamos y tratamos como lo hacemos. Pero no. Precisamente eso es lo que hace cualquier animal: matar para comer si dudar ni un momento. El veganismo es la creencia en esa superioridad humana respecto al resto de la naturaleza. También es una forma de superioridad moral, y virtue-signaling.

Me explico. Entiendo la preocupación de mucha gente sobre las condiciones de los animales en las granjas y factorías de carne; entiendo que puede suponer un problema para mucha gente con gran empatía por los animales. Sin embargo, salvo que se encuentre un mejor sistema para ello, eficiente como este, es la única manera de alimentar a la población de forma segura. Porque de otro modo, volveríamos a las épocas no tan lejanas donde la carne solo era accesible a las élites. Y estos mismos que protestan ahora, protestarían por esta otra injusticia.

La carne nos ha ayudado a evolucionar y también nos ha permitido crecer más sanos. Pero uno puede estar sano y ser vegetariano sin problemas, eso también es un hecho. Ahora bien, el veganismo, es el extremo. Puesto que no es simplemente una posición personal, o moral, sino política. Es una ideología, no una elección, que considera que todos los demás que no la siguen, son moralmente despreciables y asesinos. Y ahí es donde el veganismo es irracional y donde esa supuesta igualdad con los animales se muestra como lo que es: una mentira.

El vegano cree que es superior a cualquier otro animal, porque puede prescindir de comer carne como parte de su dieta natural. Cree que está en posición superior de cuidar y salvaguardar la vida de los animales. Si creyese en la igualdad real entre animales y humanos, no tendría problemas en comer carne porque entendería que nuestra naturaleza y la de todos los animales (al menos los omnívoros) nos incita a comer carne. Pero para un vegano, comer carne es un acto criminal, no natural. No tener compasión por animales de granja es ser inhumano para ellos, pero si los humanos somos animales (que lo somos) comer carne es solo una parte de nuestra naturaleza, no un crimen.

Así que concluyo: los veganos no creen que los animales sean iguales que nosotros, creen que son seres a proteger y somos seres superiores. Supongo que su plan incluye enseñar a los carnívoros a comer tofu, como en el famoso capitulo de Futurama. Es puro virtue-signaling mezclado con creencias pseudorreligiosas.

Ideas al vuelo: Veganismo

Algunas paradojas contemporáneas

Nota: mi portátil murió, así que escribo esto desde el móvil, con el lío que conlleva. La falta de enlaces y referencias correspondientes será solucionada en breve.

Como ya hemos comentado por aquí otras veces, la era posmoderna que nos ha tocado vivir está cuajada de contradicciones. Aquí procuraré hacer una compilación de algunas:

  • Mientras más igualitaria es una sociedad, más obsesionada parece mostrarse por la igualdad. La “igualdad” no se concibe como una meta alcanzable sino como una idea sublime poco definida (sin parámetros) o un mito para la revolución permanente, para la justificación de programas políticos de extrema izquierda. Los problemas que preocupan a los Guerreros de la Justicia Social, al verse solventados parcial o totalmente en Occidente, se fragmentan en microproblemas y así siempre hay un enemigo en el horizonte: escondido en la “estructura” social o económica, en la gramática o en el pensamiento. A la vez, no se critica la existencia de esos grandes problemas fuera de Occidente, sino que se justifican como parte de su identidad. Identidad que se niega por “reaccionaria”, por cierto, a los pueblos europeos.
  • En las últimas décadas del siglo XX proliferó la literatura tecno-optimista: hubo gurús que afirmaron que “la era digital” traería más progreso, más horizontalidad y democratización y ciudadanos mejor informados. Aunque quizá sea pronto para decirlo, se trata más bien de un panorama con claroscuros: Internet refleja también los límites del mundo offline: hay jerarquías, hay ruido informativo, hay propaganda. Encontrar información veraz y de calidad es tan complicado como siempre, si el sujeto no tiene la cabeza bien amueblada ya de partida. En cuanto al modelo productivo asociado al mundo digital, hemos visto que los ganadores en el juego son jóvenes, con estudios en disciplinas STEM y un alto o muy alto CI. Es decir: la concepción no-igualitaria del hombre se percibe como hecho biológico también en el supuestamente democrático  “mundo digital”. 
  • Aunque estamos rodeados de estímulos sexuales y creemos que nuestra época es más promiscua tras la revolución sexual practicamos menos sexo que las generaciones anteriores. Hay varias explicaciones: el auge de las enfermedades venéreas y la subida de los estándares sexuales que ha traído la abundancia de pornografía gratuita, entre otras. Hay una especie de estratificación del mercado sexual que se alimenta de la espiral de vanidad y hedonismo que traen aparejadas ciertas redes sociales o aplicaciones de ligoteo. 
  • Las ciencias biológicas (genética, psicología evolucionista, neurociencia, etc.) han tenido el mal gusto de no apoyar los fundamentos igualitaristas de la modernidad. Más bien, han mostrado como hecho científico que “el género humano”, más que una unidad, es un mosaico complejo de diferencias entre individuos, entre sexos y entre poblaciones. Esto es una consecuencia normal si, como se ha demostrado, no hemos dejado de evolucionar global ni localmente. No es muy serio creer que la evolución nos ha afectado por completo… excepto de cuello para arriba (el particular creacionismo de la izquierda posmoderna).
  • En los países donde más se ha invertido en igualdad sexual y en cerrar “brechas de género”, irónicamente, la brecha de género en profesiones se ha acrecentado. Además, los igualitarios países nórdicos sufren más “violencia de género” que los países “patriarcales” sureuropeos.
  • La genial paradoja de que los grupos contra la intolerancia empleen la censura, la falacia moralista, la difamación, el apoyo institucional, el linchamiento en las redes y, en fin, una completa estrategia de intolerancia (ahora conocida con el ridículo eufemismo de “tolerancia 0”), mientras los “intolerantes” piden libertad de expresión y libertarismo cultural para discutir libremente y sin tumultos temas fuera de la burbuja de lo políticamente correcto.
Algunas paradojas contemporáneas

La izquierda aburrida y el fin del humor

Las pieles finas y lo políticamente correcto se han adueñado de la izquierda mediática. Esas herramientas sirvieron mucho en los 90 y principios de los 2000 para acallar a quienes pensaban diferente, para poder decir lo que querían sin contrarreplica. funciono tan bien, que han seguido usándolas y cada vez con mas intensidad. Dicen que en el comunismo de la URRS la vida era gris y sin humor, porque cualquier broma podía costarte caro. La ironía es una ofensa, el sarcasmo es traición…

Y así llegamos a hoy, donde los nuevos intolerantes, revestidos de la capa de supuesta bondad de la izquierda, intentan acallar, desprestigiar y destruir todo aquello que no les gusta y a todos aquellos que hacen bromas a costa de ellos. Unos vídeos de Jorge Cremades y su éxito sacan el totalitarismo y la envidia de los que no tienen humor, porque quieren demostrar su superioridad moral y su gran preocupación por todas las víctimas.

Y uno podría pensar que se debe a la doble vara de medir que tienen los reaccionarios de uno y otro signo, que cuando detectan que quien hace la broma no es de su cuerda, actúan inflexibles. Pero es algo más, puesto que no se salva ni el más apolítico o famoso de los humoristas. Porque las víctimas perpetuas, el virtue signaling y su superioridad moral actúan cual iglesia censora, incluso sin dioses. Los humanos no han necesitado dioses para imponer su visión del mundo sobre otros.

Ahora el humor también esta siendo vigilado y censurado. Les encantaría poder coger los guiones y tachar con rotulador negro todo aquello que les parezca ofensivo. El problema es que nos aburriríamos como ostras, porque esta gente es extremista y de mente cerrada. Tanto que todo les parece ofensivo. Supongo que habría que volver a los chistes de Jaimito (eliminando toda referencia a su sexo y al sexo de los demás protagonistas de sus chistes, o directamente cambiarlos) para poder hacer un monólogo aprobado por la nueva izquierda. Al final, parece que quieren que todos seamos Julio Anguita: un tipo inteligente, si (aunque desfasado en el tiempo), pero recto como una vela, aburrido y con un permanente enfado. Alguien que no parece disfrutar de nada sin haberlo programado antes, que asume todo como una obligación moral y no como algo que se pueda disfrutar.

Es la época de la identity politics, la política como acto definitorio de la persona. Ya no eres buena persona con ideas de izquierda, derecha, liberal o conservador. Ahora eres bueno o malvado, estúpido o inteligente, según tus ideas. No hay grados, solo blanco o negro, y ellos son el blanco, tu el negro. Aunque simplemente pienses distinto en una cuestión, con argumentos y motivos. Ya eres de los otros. Eres malvado.

Si empezamos censurando este tipo de humor ofensivo o grotesco, uno podría ir un poquito mas lejos, y censurar lo que es de gusto dudoso. Y después, seguir esa senda hasta censurar libros, películas e ideas que resultan ofensivas o contra la narrativa, cosas que empiezan a intentar, casi siempre desde la izquierda. Al fin y al cabo, como en las peores dictaduras y los mundos imaginarios (pero posibles) de Orwell y Huxley, el grupo siempre está sobre el individuo. Y eso exige que haya unos “vigilantes” con superioridad moral que controlen a quién se sale de la senda del conformismo. No se puede mantener un mundo colectivista si hay individuos que señalan lo malo, que destacan. Todos mediocres, incluso en el humor. Así, terminaríamos en un mundo orwelliano, porque si algo es ofensivo para mi y otros han podido censurar algo ofensivo para ellos, por que no? de nuevo, vemos el peligro de la justicia social convertida en policía del pensamiento. De nuevo, vemos que la libertad de expresión ha de servir también para discursos desagradables o con los que no comulgamos.

EXTRA:

Los mismos que se ofenden por unos vídeos claramente humorísticos (hagan gracia o no), les parece irrelevante los comentarios del Líder podemita sobre azotar hasta sangrar a una periodista que es del bando contrario. La deshumanización del enemigo. En el fondo es algo esencialmente humano, tribal y animal. Puesto que somos animales que creen ser más racionales de lo que son.

La izquierda aburrida y el fin del humor

La envidia española y los medios

Tenía este artículo en pendientes, pero las circunstancias han impedido que pudiese sacarlo a tiempo. Como aún así, sigue siendo relevante, aquí va.

Pues sí. Hemos llegado a un punto en que la estulticia se ha apoderado de los medios. La corrección política ha creado un monstruo compuesto por gente que, en lugar de pensar y razonar, se arrima al ascua de lo socialmente aceptado. Hasta el punto de que la verdad o la realidad no tiene importancia, sino solo el sentimiento de “lo correcto”. Al final, todo acaba en una lucha por desmarcarse como el más correcto, el más bondadoso, aunque eso signifique decir estupideces sin sentido. Lo que llaman virtue-signaling.

Pero la realidad, como la vida que decían en Jurasic Park, siempre se abre camino. Y escuece en aquellos que se creían alzados en el altar de la fama, de la corrección y del éxito. Toda esta parrafada viene a cuento de este genial artículo en El Confidencial. Genial porque incurre en las faltas que equivocadamente, y probablemente por inquina o envidia, atribuye a varios escritores y académicos españoles. Trata de desbaratar la fama de escritores como Arturo Pérez-Reverte, también Javier Marías y algún otro, pero se centra en el primero. El punto aparentemente principal de este texto que destila emoción (de la negativa, claro, como del que envidia al que ni sabe de su existencia) es que estos señores, novelistas y académicos, critican y opinan sobre los males de España (y del mundo, tal vez) sin aportar soluciones y sin ser, atiende, expertos en los campos que comentan. Y ¿cómo lo hace? Pues criticando sin aportar soluciones ni ser experto en los campos que comenta.

Pero no entremos a ello demasiado porque con leer los comentarios, hay ya argumentos suficientes que desmontan el artículo-rabieta de este ¿escritor?¿periodista? Quién sabe. Lo que me da por pensar es a qué punto de absurdo hemos llegado. Los políticos están alejados del pueblo (casi siempre lo han estado) y se dice mucho. Lo que no se dice es lo lejos que se encuentran los medios del pueblo, de la realidad. Mirad los periódicos online como éste, eldiario.es, 20minutos… Hace unos años, parecían representar algo el sentir de la gente, la forma de pensar, y tuvieron su empujón. Pero lo cierto es que han ido degenerando hasta la insensatez, la defensa de lo absurdo y de lo políticamente correcto de la forma más irreal. Imagino que vieron filón en lo de vender un mundo de piruleta donde todo es bonito y son los malos los que hacen que el mundo no sea una aldea global de paz y hippies compartiendo sus cosas. Y han perdido el control.

¿Por qué digo esto? Porque solo hay que mirar los comentarios. Las respuestas. En algunos medios más endogámicos, o de creyentes más fanáticos, se nota menos. Pero hoy en día (y esto pasa desde hace al menos dos años), los comentarios no solo rebaten el artículo, sino que argumentan mejor y ridiculizan (con razones) al articulista. Y la respuesta tanto de los medios como de la fauna seguidora es “dios, que país lleno de gentuza”. Porque claro, ellos son los únicos y verdaderos creyentes, poseedores de la verdad. Los que llevan la razón. ¿Sabéis lo que dicen que si en un grupo no encuentras al tonto, es porque el tonto eres tu? Pues eso. Aún creen que son todos los demás los que van en dirección contraria, que ellos van por su carril.

Y por eso parece que el mundo se va a la mierda: porque cualquiera que no comulga con sus dogmas es o racista, o machista, o fascista o cualquier -ista que venga a cuento (o no). Tienen el altavoz y pretenden asustar y usar tácticas propias de SJW: intentan avergonzar o humillar públicamente a quienes ponen objeciones a sus ideas. Pero cada vez hay más gente que se da cuenta que solo tienen poder, si uno se deja influenciar. Pero de tanto decir “que viene el lobo” sin ser verdad, al final nadie les creerá.

La envidia española y los medios

DeGea y las sentencias del populacho

La justicia se fundamenta en la presunción de inocencia. Esto es, se es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Principalmente, porque es casi imposible demostrar que uno no hizo algo, salvo que se tenga una buena coartada. Por poner un ejemplo, es imposible demostrar que en una fiesta hace un año, uno no tomó drogas. Por eso ha de ser el acusador el que aporte las pruebas que demuestran que así fue. Sin embargo, esto es sobre el papel. Nuestro animal tribal, realiza juicios públicos y la culpabilidad se basa no tanto en si hubo delito, sino en si el acusado genera envidias o rencores, en si su modo de vida (aunque legal y legítimo) genera desprecio en ciertos sectores influyentes en la sociedad.

Y los futbolistas generan precisamente eso. Muchos, en sus trabajos diarios con sueldos normales, piensan que es injusto que un tipo gane millonadas por pegar patadas a un balón, como se suele decir, mientras ellos llegan justitos a fin de mes currando en un cubículo. La vida no es justa. Lo que pasa es que en cuanto surge la oportunidad, en cuanto surge la sombra de duda sobre la conducta de uno de estos famosos, la población ve la oportunidad de condenar al envidiado, aprovechando ese hueco. Quizá sea que les hace sentir mejor.

Con el caso Torbe están saliendo a la luz muchas acusaciones que habrá que ver cuántas acaban en condena. El problema es que la sociedad ya ha emitido juicio y no basado en pruebas, sino en sentimientos y envidias. Como ejemplo, esta pieza de opinión que es un ejemplo claro de condena de populacho. Y como viene siendo habitual en los medios escritos, los comentarios suelen ser más sensatos que el mismo artículo. Pero veamos algunas joyas de las escritas aquí:

Resultaba desmoralizador tener que explicar lo que en principio parece evidente: que un periódico no es la Policía y que lo reprobable no es lo mismo que lo ilegal

Es gracioso. El periodista argumenta que como el periódico no es la policía, no tiene sentido contestar las acusaciones con el argumento de que no ha hecho nada ilegal, porque el problema es que ha hecho cosas reprobables. Así que el periódico no es la policía, pero sí es la guía moral de la sociedad. Supongo que el periodista considera que tiene autoridad moral para reprobar moralmente a un adulto que haga cosas que a él le parecen mal, aunque sean legales. ¡Faltaría más! La próxima vez que tengáis dudas sobre lo que vais a hacer, escribidle a este señor para que os diga si es reprobable o no, que él sabe.

Obviamente, todo esto es absurdo y mi opinión es que se basa en una envidia malsana que tiene este chico de los futbolistas como De Gea. También tendrá que ver seguramente el virtue signaling, puesto que en la sociedad actual, acordar servicios sexuales con otras personas adultas en situación de igualdad, es algo no solo tabú, sino altamente reprobable (y donde es el hombre el culpable y casi nunca se habla de que la mujer participa de forma voluntaria, cosa de narrativas).

Lo gracioso es que todo el artículo gira en torno a lo reprobable que le parece al autor el tema de la prostitución, pero lo envuelve en el manto de “dejar de lado el tema de la prostitución“. El problema que ve es que contrató los servicios a través de Torbe que está siendo investigado. El argumento es que debería haber buscado otras agencias más legales, puesto que tenía medios y contactos (eso asume el amigo). Es decir, que echa en cara a De Gea que no hubiese investigado a fondo a Torbe antes… o algo así. Supongo que cree el autor que hay agencias con oficinas en Castellana, folletos de información y cláusulas de seguro de accidentes ofreciendo estos servicios y le parece mal que fuese a comprar al mercadillo de la esquina.

pero es evidente que el portero tenía a su disposición infinidad de agencias que ofrecen esos servicios de manera mucho más digna y segura para las trabajadoras sexuales

La duda que me surge de esta frase es: ¿cómo lo sabe? Primero, como sabe que existen esas agencias de esa manera. Como digo, estoy seguro que se moverá todo por contactos y los que quieran esos servicios han de llamar a su contacto. A partir de ahí, todo es una caja negra de la que no conocen qué pasa. Es lo que ocurre cuando la situación es alegal, por decirlo así. Hay que disimular impuestos, o evadirlos, blanquear el dinero… la prostitución en sí aún no es ilegal, pero al no ser tampoco legal, no se puede tratar como si fuese una agencia de viajes. Y después, ¿como sabe que tenía a su disposición infinidad de agencias mejores? Quizá debería llamar a De Gea para pasarle algunos números.

De Gea pagó por chicas a un tipo que está en prisión acusado de trata de mujeres y delitos contra menores

Sí. Y los vecinos de asesinos violentos siempre dicen que “era muy buena persona, siempre saludaba“. Deberían ser juzgados también por invitarle a café, pudiendo haber invitado a infinidad de gentes decentes a su disposición, supongo. Salvo que el periodista crea que han de tener dotes de adivinación y saber que será acusado. Por otro lado, vemos como de “acusado” pasamos de forma inadvertida a “culpable”.

Llegados a este punto, lo mínimo que se le podía pedir a un hombre que está representando a España en una competición internacional es que diera su versión. Que explicase por qué trataba esos asuntos con Torbe, que se disculpase, que asumiera que cometió un error de juventud y que asegurase que no era consciente de que las chicas estuvieran forzadas

¿Lo ven? Error de juventud. Y que de explicaciones. Lo que se olvida aquí es que es un jugador de fútbol, no el pastor de una iglesia. Si alguien mira a estos hombres como ejemplo y guía moral, es su problema. Aunque personalmente creo que es más pura envidia de una forma de vida. Si algo sabemos hoy sobre los luchadores de la justicia social es que las disculpas no sirven de nada, solo es más combustible para esta gente. Mostrar una grieta por la que pueden meterse para destruir aquello que envidian o desprecian, simplemente porque así les parece. Seguro que los abogados de De Gea, con buen criterio y conociendo la afición del populacho por los linchamientos públicos, le hayan recomendado no responder ninguna pregunta. Y eso a estos SJW les jode enormemente, porque no tienen debilidades aparentes que atacar. Sus técnicas se basan en la humillación y la vergüenza, pero solo si la victima muestra esas debilidades. Si no, patalean y pretenden mostrar equidad para ver si cuela. Habría que ver lo que escribe este palomo si De Gea capitula y da “explicaciones”.

También parece el típico fan loco que cree que su ídolo ha de tratarle con deferencia, de forma personal y que le deben algo. “No ha dado explicaciones, horror” porque cree que él tiene derecho a saber, solo porque es seguidor del jugador. Así, con dos cojones y el narcisismo propio de un niño.

Y así llegamos al final del artículo donde la conclusión que uno saca es que De Gea ha hecho algo malo. No importa que legalmente, por el momento, no haya sido así. Porque ha roto el tabú social y eso no pueden permitirlo. La prostitución se plantea dese esa narrativa como una explotación de mujeres en situación de indefensión y durante muchos años, se ha presentado al cliente como un ser inmoral que se aprovecha de esa debilidad. A nadie sorprende que sea cierto en muchos casos, hay infinidad de mafias que trafican con mujeres. Lo sabemos. El problema es que en esa narrativa inflexible, no encaja la realidad de que hay mujeres que, de forma libre y por motivos que les conciernen a ellas, deciden tomar ese camino de forma voluntaria, ganando un dineral que ya querrían muchos y que no son explotadas. Y como no encaja en la narrativa, lo mejor es negar la mayor y plantear que, aunque sea legal, es inmoral y han de ser culpables aquellos que usan esos servicios.

Aparte de que la presunción de inocencia es un concepto teórico muy bonito. Pero teórico en muchos casos.

 

DeGea y las sentencias del populacho