Oveja devora oveja

https://santiagonzalez.wordpress.com/2016/08/06/el-hombre-nuevo-ya-esta-aqui-lastima-que-se-parezca-tanto-al-viejo/

Esto no es muy actual, pero sirve como ejemplo de lo que quiero comentar.

La táctica de no hacer nada esperando ser devorado el último no funciona contra un animal salvaje, porque al final, tienden a devorar a la presa que menos resistencia ofrece. Y esto está pasando con los movimientos del feminismo más radical. Años han pasado en los que han recibido atención a todas las demandas que se han planteado, sin cuestionar lo legítimo de tal demanda. El miedo que tenían muchos de no ser suficientemente feministas les impedía analizar las acusaciones, como ha de hacerse si uno cree en la presunción de inocencia, de forma que se ha llegado al punto en que pedir pruebas de una acusación por parte de una mujer hacia un hombre, es propio de machistas opresores. La rabia y frustración de los radicales feministas debido a lo “mal” que les trata la sociedad “patriarcal” les ha impedido, no solo darse cuenta de sus propios fracasos, sino incluso de ver las formas de mejorar su vida sin necesidad de hundir a los demás.

Y así ha ido pasando los últimos años, que cada vez que una mujer sufría una situación mala o desagradable era culpa de todos los hombres, que apoyan, de forma inconsciente incluso, el patriarcado. Los feministas, con ansias de congraciarse con ellas y pensando desmarcarse de todos esos “otros machistas inconscientes”, apoyaron y promovieron esas causas. La competencia sexual y la escasez hace que las personas lleguen a denigrarse incluso, para intentar conseguir relaciones románticas. Pero ni así. Ahora, no basta con ser un hombre feminista, ni afeminado, ni siquiera combativo en esa arena. Desatar y no poner cotas a la radicalidad de cualquier tipo lleva a lo que ya ocurrió en la Revolución francesa: que los revolucionarios iniciales, terminan siendo los opresores de los über-revolucionarios. Y se los comen. Porque la biología es muy puta y la autodegradación solo provoca más desprecio por parte de quienes creían que iban a alabarles.

Así, las ovejas se comienzan a devorar entre ellas. La acusación es que no se han situado del lado de las víctimas, que han cuestionado sus acusaciones. Lo que se esconde detrás es que han exigido pruebas de las agresiones machistas (teniendo en cuenta que hoy en día, intentar flirtear con una mujer se considera una agresión machista, es bastante razonable pedir esas pruebas). Y es una prueba más de que este tipo de feminismo no sabe lo que es la igualdad y solo le interesa el poder… a manos de mujeres. Estas feministas hablan de opresión,

Hablemos de los espacios seguros. Las feministas (y muchas agrupaciones de izquierdas más irracionales) piden, exigen espacios seguros. Esto no son más que entornos donde puedan decir sus pensamientos sin una sola réplica, solo con aplausos después. La generación más preparada de la historia, parece que es la generación más mentalmente floja de la historia. Los espacios seguros ya no son de debate. Si alguien contradice o contra argumenta una idea, es una agresión y el espacio deja de ser seguro. Y si encima tiene pene, muchísimo peor. Eso para mí es sexismo, pero aceptemos barco. Lo gracioso del asunto es que estos grupos feministas que exigen que les proporcionen un espacio seguro, lo exigen… a hombres. No es una ironía, puesto que de eso se trata ese feminismo en particular: el cuento de la princesa con el príncipe que la rescata. Pero ojo, nada de casarse ni tener hijos, ni siquiera una relación, que da pereza. Es decir, mantener los principios antiguos de deferencia a lo femenino, los privilegios que ello conllevaba, sin las responsabilidades.

Exactamente lo mismo que con el derecho de ejercer la libertad de expresión. Como niños malcriados, quieren el derecho a expresarse libremente… sin que otros tengan el derecho de responder a sus ideas libremente. Porque eso lo consideran machismo, mansplaining y opresión. No entienden que si uno quiere ser adulto para poder expresar sus ideas, ha de ser adulto también para afrontar la crítica a esas ideas.

Consideremos otro caso más reciente de feministas contra feministas. Un hastag de Twitter para, supuestamente, apoyar a las mujeres, pero que resulta ser un intento de ridiculización de los hombres como género. Nada importante, puesto que tiene muchos puntos graciosos. Al fin y al cabo, el humor consiste muchas veces en eso. Pero claro, todo termina con otras ovejas intentando comerse a las primeras.

Esto tiene que ver también con la mentalidad de victima y de querer ser especial sin esfuerzo. Entonces, el famoso virtue-signaling, que es la consecuencia de una cultura que ha llevado lo políticamente correcto al extremo, se convierte en la razón final por la que las ovejas se terminan asesinando unas a otras, ante la mirada sorprendida del perro pastor. Porque en el caso del hastag, la gente mostraba su apoyo a la causa, aunque fuese como viene siendo habitual desde el feminismo, ridiculizando a los hombres como genero. Muchos caballeros de brillante armadura se unían a la fiesta, para desmarcarse de los machirulos. Pero claro, hay mucha gente que ya no puede llamar la atención así, porque es demasiado mainstream y no se sienten suficientemente especiales. Así que de ahí que comentasen cosas como transfobia, o como que desde cuando los hombres no pueden tener la regla… Esto último puede parecer bastante conflictivo. Pero no. Desde el momento en que los sexos son un asunto social y político, pero no biológico, cualquier cosa es posible. Gracias “tolerantes hasta la estulticia”, feminismos de nuevas realidades y demás grupos queriendo ser más tolerantes que los tolerantes, por confundir a la gente y por tomar lo raro, lo extremo y lo, en ocasiones, patológico, como norma.

Así que llegaremos dentro de no mucho tiempo a la situación de EEUU, donde ya hay baños asexuales, o directamente baños donde puedes entrar simplemente porque dices ser el genero en cuestión. No importa que tengas barba, brazos de albañil, cuerpo testosterónico y un miembro eréctil (que no necesariamente erecto). Tampoco importa que en tu vida diaria te conduzcas como un hombre, o que te atraigan sexualmente las mujeres. Porque basta que digas que eres mujer, que te sientes como tal y que enarbolas la bandera de la opresión cisnormativa para poder entrar.

Y es que el feminismo ha dejado crecer a la hydra que esta comenzando a devorarlo. Porque ahora resulta que son feministas las que defienden este tipo de cosas que, por si no se han dado cuenta, hacen que las mujeres no puedan estar tranquilas ni en el baño, porque puede entrar un hombre que diga ser mujer. Y no hablemos ya de los niños. Así es como ha evolucionado el feminismo. Hacia la irracionalidad mas absoluta. Y se devora a si mismo en su estulticia.

Anuncios
Oveja devora oveja

Un comentario en “Oveja devora oveja

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s