Zorman y el feminismo histérico

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Los hechos

Conocido por su éxito “Yo soy cani”, el youtuber Zorman se ha caracterizado por hacer parodias de decenas de colectivos. Se ha reído de los frikis, de los hippies, de los raperos, de los reggaetoneros, de la gente de derechas y de la gente de izquierdas, de Hillary Clinton y de Donald Trump… pero con el feminismo hemos topado.

En su sátira del feminismo moderno, Zorman muestra muy bien los estereotipos que caracterizan al sector más ruidoso y con más ambiciones: quieren decidir qué es gracioso o qué no lo es, otorgan y revocan carnets de feminista (Barbijaputa es un ejemplo muy representativo de esto), enfado e histerismo permanentes, etcétera.

Intentando cubrirse las espaldas con cierta ingenuidad, Zorman recalcó que él mismo era feminista y que su objetivo con este trabajo era ridiculizar a un pequeño sector del feminismo que, en cierto modo, no es el representativo. Como ya podemos imaginar, esto no ha servido absolutamente para nada. Le han llovido amenazas de las feministas de “machete al machote” en todas las redes sociales y, algo todavía más relevante, en El País la periodista Elisa Sánchez Fernández se preguntaba si era “lícito reírse con el vídeo antifeminista” de Zorman. Todo el país en vilo ante la sentencia de la señorita Sánchez Fernández… que, efectivamente, resultó que no, que está mal reírnos de esto. De hecho, asocia de forma torticera la crítica al feminismo radical con la crítica al feminismo (en conjunto), con la misoginia (por extensión) y, además, ¡con la violencia doméstica! Quizá le demos mucha importancia a un texto buzzfeediano de la sección “Tentaciones” del diario global, ya que puede que su única función fuera rascar clics con una actitud contrarian, dada la popularidad y el apoyo de la crítica humorística de Zorman.

Lecciones

La ridiculización funciona en todos los ámbitos. En el libro Freakonomics contaban cómo se empleó de manera efectiva la burla y la exposición de todos sus secretos para desarticular al KKK, que empezó a perder toda relevancia. La Ilustración, le pese a quien le pese, debió buena parte de su éxito ideológico al éxito en la caricaturización de sus enemigos, no en la mera refutación del marco del Trono y el Altar. Buena ración de los mitos sobre la “oscuridad” de la Edad Media (desmontados por cualquier historiador medievalista serio) fueron creados aquí y como armas políticas contra el Antiguo Régimen.  Los izquierdistas emplean constantemente etiquetas como “facha”, “rancio”, “oscurantista”, “racista” o, el último, “cuñado”, para ridiculizar posturas de derecha automáticamente, sin entrar en debate, sin preguntarse si es verdad lo que les están contando y les ha funcionado muy bien.

No obstante, cuando se hace humor políticamente incorrecto (reaccionario o de derechas), siempre se acaba pidiendo perdón y los SJW, como no se cansa de señalar el bueno de Vox Day, doblan la apuesta. Ya habría que aprender la lección de en el debate público, el izquierdista jamás aceptará a alguien de derecha real como uno de los suyos o  siquiera digno de tener en cuenta, por muchas claudicaciones ideológicas y morales que lleve a cabo. El caso de los libertarios mainstream es un buen ejemplo. Se dice que el “verdadero libertarismo” no es de derechas (tampoco de izquierdas), sino que está más allá del eje político izquierda-derecha. En la práctica, en lo social y lo moral, el libertarismo mainstream cae en el marxismo cultural más craso, se entrega a la axiomática o al puro economicismo e incluso reniega o pasa de puntillas por temas espinosos como la biología humana. Aunque el libertarismo es básicamente una postura política defendida por hombres blancos occidentales de la anglosfera y parece tener poco crecimiento fuera, en lugar de abrazar posturas más realistas como el paleolibertarismo, propiamente conservador, se cae en un libertarismo que en la práctica es indistinguible de la izquierda bogomila (llegando a defender incluso una política de fronteras abiertas). No es raro que la llamada derecha alternativa se nutra, especialmente, de antiguos libertarios que se pasan al realismo tras tomar la redpill.

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Uncucked libertarism – Vía Hoppean Snake Memes

En definitiva, el caso Zorman nos enseña que no hay que pedir perdón por enfrentar la ideología de género o el marxismo cultural. Ninguno. Hay que enfrentarlo de frente, con humor y con hechos.

Zorman y el feminismo histérico

Descubriendo la caza de brujas: las víctimas de los SJWs

Parece que se hace justicia, poética, quizá. Tal vez no sirva de mucho, pero es importante que se sepa, que se aclare quién mintió y quién manipulo la verdad para expulsar a aquellos que pensaban diferente o que cometieron el terrible crimen de hacer una broma que no gustó. Revisemos el asunto: hace un tiempo, se montó un escándalo con unas supuestas declaraciones sexistas de Sir Tim Hunt, científico reconocido de la UCL. La que denunció públicamente los hechos, era Connie St. Louis, profesora de periodismo científico de la UCL también. Todo el asunto se convirtió en un linchamiento publico, desprecio a la figura del científico y búsqueda de su expulsión. Hunt decidió al final, tras tanta presión, renunciar a su puesto y marcharse a Japón a empezar de cero.

Fueron meses en que se movieron los típicos grupos feministas clamando contra el tremendo sexismo en la ciencia, lo atroces y opresivos que eran los científicos con las mujeres en ese entorno y lo poco integradoras que eran las instituciones.

Después se descubrió que fueron comentarios enmarcados dentro de un brindis, con carácter humorístico, y que los asistentes así lo entendieron. Se oían risas. Pero bastó una SJW para tirar por la borda la carrera de un gran científico y difamar y destruir su reputación. Como ya dijimos, a esta gente el humor no le gusta y quieren un mundo gris. Es decir, los victimistas de siempre que son en realidad victimarios.

¿Y por qué ha decidido la universidad prescindir de sus servicios? Pues imagino que una persona como ésta, que cree ser la guía y autoridad moral en el mundo, que tras su grandiosa victoria contra Hunt se vio refrendada y crecida, debe ser una persona muy difícil de lidiar. Estoy seguro, aunque sin datos que lo confirmen, que ha de ser un infierno estar en un entorno de trabajo junto a alguien así. En esencia, lo que ocurrió con Tim Hunt muestra una cosa: se trata de una persona intolerante con cualquiera que diga algo incorrecto según su visión del mundo, intolerante con quien no suscriba al 100% sus principios. Y eso es un horror. Así que habrán esperado a la primera oportunidad para darle puerta sin que sea fácil acusarles de misoginia, discriminación o cualquier otra acusación que este tipo de individuos siempre usan para evitar la autocrítica.

Descubriendo la caza de brujas: las víctimas de los SJWs

Refugiados, islamofobia e ideología de auto-odio

El tema de los refugiados es un tema ideológico, no humanitario. Es un tema que, a pesar de estar provocando muchos problemas de convivencia, así como un aumento de la violencia, sigue siendo tabú y censura con tal de mantener los principios de la ideología que lo sustenta. Mientras tanto, los disturbios siguen y los problemas y la violencia sufrida principalmente por la población local que pretende ayudar, sigue sin solucionarse. Y sí, violencia por parte de ciertos individuos refugiados.

El principal problema no es la ayuda humanitaria en sí, sino el poco control y sentido común a la hora de abrir las fronteras. ¿En serio nadie pensaba que metiendo en un periodo corto de tiempo, un millón de personas o más no iba a provocar problemas? ¿En serio nadie pensó que quizá se produciría un efecto llamada que atraería, no sólo refugiados de Siria, sino más personas que quisieran entrar en uno de los países más ricos de Europa? ¿Y nadie pensó que eso atraería también problemas y violencia?

El caso es que por una vez, la desgracia no ha golpeado solo a los ciudadanos de a pie. Esta vez ha golpeado a uno de los políticos más a favor de la acogida indiscriminada de “refugiados”. Bueno, concretamente a su hija, que ha sido violada y asesinada por un “refugiado de la guerra siria” que resultó ser de Afganistán.

En una situación así, uno esperaría que el gobierno anunciase su compromiso con mantener la seguridad de sus ciudadanos, con investigar el crimen y procurar medios para evitar sucesos parecidos. No es islamofobia, sino sentido común, el que se produzcan estos tipos de sucesos cuando un millón de personas de origen incierto han entrado en un país. Pero no. La ideología multicultural es la nueva religión sin dioses y el gobierno ha hecho algo interesante: en lugar de descubrir medios para proteger a la población, ha decidido advertir a sus ciudadanos que vigilarán las redes sociales para censurar y cortar discursos de odio y de islamofobia Es decir, nada de tranquilizar a la población procurando mejorar la seguridad, sino amenazar a sus ciudadanos, que si sienten furia o rabia por el triste suceso (uno de muchos ya) tengan cuidado.

Crímenes como este, y otros incidentes violentos, se han dado en centros de acogida, en Año Nuevo del pasado año, en conciertos… En Suecia cambiaron la ruta del desfile del orgullo gay, porque en un barrio de mayoría musulmana surgía la amenaza de ataques y disturbios; el nivel de incidentes violentos no tiene precedente reciente y los agentes de policía están renunciando a su trabajo. Así con todo. La ideología que, no solo niega la naturaleza humana, sino que niega la realidad. Una ideología que hace que sus ciudadanos sean extremadamente permisivos y tolerantes con otras culturas que, sorpresa, resultan no ser tolerantes de igual manera. Renunciar a la tolerancia por ser tolerantes… el absurdo hecho realidad.

Para quienes aún piensen que somos islamófobos, que odiamos y que el tema de los refugiados no provoca tantos problemas, que es solo una exageración de medios racistas, comentar que la misma Merkel anunció que deportaría algunos de los inmigrantes que llegaron. Incluso para el gobierno promotor de este buenismo absurdo, defendiendo su política a capa y espada, se hace insostenible la situación.

En realidad, los que apoyan el “Refugees Welcome” son clasistas porque hablan desde el confort de su hogar, sin enfrentar los problemas que ocurren. Y creen ser superiores a los pobrecitos inmigrantes. Es curioso ver a progresistas, feministas, multiculturalistas… defender la idea de dejar pasar gente de una cultura y religión que es todo lo contrario a lo que ellos piensan. Porque no, los musulmanes que viven en Europa son tolerantes, pero no los que viven en países de Oriente medio. Y no, no necesitan ser de ISIS para pensar que la homosexualidad es una enfermedad y que las mujeres no merecen los mismos derechos.

Refugiados, islamofobia e ideología de auto-odio

El sexo no importa para ganar elecciones

Las recientes elecciones americanas han mostrado que hay un grupo de gente, denominada progresista, que tiende a vivir en entornos seguros, intelectualmente hablando, que no suelen ver sus ideas confrontadas ni puestas a prueba y que pasan la mayor parte de su vida dentro de una cámara de resonancia. También han enseñado que la corrección política había creado una censura no oficial de ideas que no se basasen en el humanismo y las ideas del buen salvaje (que todo lo malo del ser humano es culpa de la sociedad y que todos podemos ser hermanos y vivir en armonía). Todo lo que no cuadrase o encajase en marxismo cultural, multiculturalismo racial, cultural y religioso, feminismo (en el sentido de hombre victimario, mujer víctima), ecologismo y animalismo… sería en seguida tachado de cualquier -ismo o fobia: racismo, islamofobia, misoginia y machismo…

Por eso, en cuanto ganó Trump, el shock para ese sector de la población metido en su burbuja fue enorme. Y comenzaron las acusaciones. Una de las que parecen más usadas entre los medios y las personas que apoyaban a Clinton era que América era aún profundamente machista, y por eso no había ganado Hillary. Como pasa en todos los movimientos que se convierten en ideología, la única manera de seguir teniendo poder en el discurso público cuando se han cumplido la mayoría de objetivos del movimiento original es decir que estamos peor que cuando el movimiento empezó. Así que tiraron por ese camino, el decir que el machismo es más grave ahora y por eso hace falta más feminismo (con sus subvenciones, programas, centros y campañas que van a parar a las manos de las principales personas que sueltan estos discursos).

Pero parece que es totalmente falso y que se puede demostrar. En este estudio han valorado los resultados para diferentes puestos estatales y de gobierno de un total de 62000 candidatos y candidatas y la conclusión es que ganan o pierden sin importar el sexo.

Vamos, que la conclusión no es que Trump ganase porque el electorado es machista*, sino porque la candidata era lo peor que se ha visto en mucho tiempo.

*Habría que explicar como ha tenido tanto voto femenino, aunque eso se soluciona de un plumazo diciendo que es machismo asumido o interiorizado).

El sexo no importa para ganar elecciones

“La genética es racista”

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Laurel Raymond, de Think Progress, ha mostrado en un artículo el típico negacionismo de la izquierda a la biología. Ataca las ideas hereditaristas del presidente electo Donald Trump y su asesor presidencial Steve Bannon, asociándolas con la extrema derecha y otras entidades malignas:

The belief in the genetic predisposition of qualities like intelligence are a hallmark of white nationalism. (!)

Lo que no parece preguntarse es simple: ¿tienen razón o no? ¿Es verdad que la inteligencia, por ejemplo, es heredable? Pues parece que sí. Y no sólo la inteligencia: hay más rasgos que son también heredables.

Como decía Nick Land, ante el aserto de arriba, hay que elegir entre ser un cínico mentiroso, un ignorante piadoso o un abominable racista. No es que la genética sea el sello distintivo de la “derecha racista”, es que tanto la izquierda como la derecha neoconservadora o “mariconservadora” ha señalado a todos estos descubrimientos como pseudocientíficos o moralmente malignos: si un estudio refuta presuntas verdades morales, religiosas o ideológicas tiene que ser falso o hecho con mala fe.  Pero no es así y, finalmente, las antiguas ideologías tendrán que reformularse en términos más acordes con la biología conocida o acabarán dándose de bruces con la realidad una vez más.

“La genética es racista”

Los medios no informan de esto

Esta noticia: más de 20 millones de musulmanes marchan contra el ISIS y los medios no lo informan. Uno se alarmaría de que nadie hubiese informado de una manifestación semejante. 20 millones, ¡la mitad de la población de España! ¿Cómo es que ni siquiera han intentado manipularlo? Algo huele raro, y habrá que descubrir de dónde viene el olor.

http://www.independent.co.uk/news/wold/middle-east/20-million-muslims-march-against-isis-arbaeen-pilgrimage-iraq-karbala-a7436561.html

https://es.sott.net/article/49656-20-millones-de-musulmanes-marchan-contra-ISIS-en-Irak-y-los-medios-occidentales-lo-ignoran-por-completo

Uno empieza a mirar la noticia y resulta que, oh sorpresa, era una peregrinación religiosa del Islam. Según dice la noticia (sin fuentes), los valientes hombres, mujeres y niños marcharon con el doble propósito de rebelarse contra el ISIS. ¿Cómo lo saben? Bueno, pues porque sí. Nos cuentan que “the pilgrimage has taken on additional meaning in response to this threat, becomimg a protest in recent years against Isis terrorists”.

Es decir, es una peregrinación tradicional que realizan millones de musulmanes durante unos cuantos días. Así que, para empezar, no es una manifestación, puesto que las manifestaciones se convocan para un día concreto a una hora determinada. En segundo lugar, siendo una peregrinación tradicional y anual, solo porque un grupo haya decidido hacerla también en contra de ISIS no significa que todos los que la hacen estén de acuerdo. Pero esto es algo muy típico de ciertas ideologías (como la globalista): coger algo que ya existe e introducirse en ello (sea una empresa, ONG, partido político o entidad) para apropiársela. Así se ahorran el follón de organizar desde cero, de convencer a la gente. Y tiene la ventaja de que parece desde el inicio que tienes más apoyo del real, puesto que mucha gente sigue participando sin saber lo que estás intentando hacer.

Es, en realidad, una de las técnicas básicas de los SJWs, tal y como se explica en el libro tantas veces recomendado aquí SJW Always Lies. Dar pequeños pasos, aparentemente inocuos, hasta efectuar el golpe de mano y tomar el control.

Pero volvamos al caso. Partiendo de la base que son chiies, al parecer, y han estado a hostias con los suníes (ISIS es de esta rama) desde tiempo ha, podemos decir que se rebelan contra ISIS. Las palabras son heroicas. “Estos valientes” desafiando el riesgo. Pero estos SJW olvidan la base de todo: lo hacen por religión, aquello que tanto desprecian por el fanatismo que conlleva. No lo hacen para demostrar nada a Occidente ni para demostrar que son tolerantes (pueden serlo o no). Eso no dice nada acerca de los participantes y su visión de Occidente. Puede que también piensen que somos infieles que merecemos ser doblegados. O tal vez no. Pero es irrelevante, puesto que todo huele a montaje. Como unos se llevan mal con ISIS, podemos hacer que parezca que defienden además a Occidente. Es decir, manipular la verdad para vender una visión del mundo. Más o menos de lo que se quejan estos mismos medios.

Así que estos que proclaman la vergüenza y manipulación de los medios que “ocultan” esta realidad son los que manipulan para sostener su ideología. La del humanismo globalista, la tabula rasa, la de que todos somos buenos pero el mundo y las circunstancias nos hizo malos (salvo el malvado hombre blanco, que es malvado por defecto).

La manipulación de la realidad ha sido constante en la historia, pero nunca antes ha sido tan fácil desmontar mentiras o manipulaciones, debido a Internet. La guerra es más encarnizada que nunca y al final, la elección de las fuentes de información tiene más que ver con las creencias e ideología personal que con la fidelidad de la información. Porque si no, estos adalides de la información veraz estarían preocupados de las censuras que están planeando en Facebook o de las que ya llevan tiempo aplicando en Twitter. Pero claro, sólo censuran a aquellos que piensan diferente que estos SJW, por lo que no tienen queja.

La conclusión es: los que más claman su anti-racismo, su anti-sexismo, su globalismo humanista, su amor por la verdad, son los más racistas, sexistas y anti-humanistas con cualquiera que no piense como ellos. Otra tribu más.

Los medios no informan de esto