Conocimiento: Los enemigos del comercio y Antonio Escohotado

Esta trilogía esta en mi lista de futuras compras. Un análisis histórico, social, político y económico como no hay otro sobre el origen del comercio, la filosofía y sentido detrás de él y también, de sus enemigos. No he leído aún la obra, que se plantea enorme, pero ya ha generado un interés extremo. Creo que es imprescindible para conocer el mundo y entender mejor los sistemas económicos, ir a las raíces de todos los principios que damos por hechos hoy en día.

Creo que iré poniendo entradas en el blog sobre libros que creo merecen ser leídos sin excusa, y los motivos de ello. Ya recomendamos por aquí alguna vez el libro de Jonah Goldberd Fascism Liberalism, que es un estudio de la historia y origen del fascismo (con sus ramas particulares como el nazismo) y donde se encuentra la semilla de esta ideología. La respuesta, como muchos ya sospechaban, esta en los movimientos colectivistas. Una de las ideas básicas de la izquierda hoy en día. Pero dejando eso de lado, este estudio de Escohotado también trata el comunismo, al ser uno de los mayores enemigos del comercio de los tiempos modernos.

Por ahora, y para ver si os entran tantas ganas de leer la obra como a mi, os dejo la entrevista que le hace Jimenez Losantos (figura también polémica en tierras patrias por su vehemencia anti-izquierdista). Es una entrevista brillante, aunque uno no estuviese de acuerdo sobre las ideas en si. Solo la primera parte, porque aun no han publicado las otras dos que quedan. Una parte por libro.

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Conocimiento: Los enemigos del comercio y Antonio Escohotado

El lenguaje vacio del neomarxismo

Es algo intrínseco, parece, a la ideología neomarxista hablar con palabras rimbombantes pero con una carencia de significado real. Quizá es debido a su origen generalmente académico y burgués. En cualquier caso, da siempre la sensación que la intención es mostrarse grandilocuentes, trascendentes y por encima, intelectualmente, de los demás. Aquellos que dicen ser del pueblo y representarlo, terminan alejándose del mismo, con un lenguaje tan metafísico que pierde el significado. La estética de la lengua llevado a su extremo.

http://gaceta.es/noticias/programa-vistalegre-13012017-1234

“Podemos necesita ser una fuerza política más abierta, no resistencialista, sino aprovechar las nuevas oportunidades del nuevo ciclo para cumplir con las tareas de convertirse en fuerza de gobierno y construir pueblo”

En un primer momento, parece tener sentido. Pero si uno lo analiza, se ve que son solo ideas, sin concreción ninguna. Qué es ser “más abierta“? Abierta a críticas, a nuevas ideas, a personas? De qué forma? A qué se refiere con “no resistencialista” (palabra que no existe en la RAE, por cierto)? Respecto al nuevo ciclo, a qué se refiere? Al nuevo ciclo con un nuevo gobierno? O al nuevo ciclo mas ‘institucional’ del partido? O al momento del partido con mayor división interna? Y lo de construir pueblo, muy marxista pero de nuevo carente de significado o concreción. Construirlo cómo? En sentido social, político, cultural, económico? Sera algo holístico, supongo.

Otra tendencia muy de neomarxismo es el tema de la ausencia de liderazgo claro, conflictos internos, etc. Ha pasado siempre en la izquierda. El origen creo tiene que ver con su innato rechazo de la autoridad. Lo mantienen como seña de identidad, el rechazo a la autoridad (sobre todo si es de derechas, o es la policía), su rechazo dialéctico al poder como un objetivo. El problema es que el poder es una tendencia natural (más todavía en política, que es la meta) porque en grandes sociedades es irreal pretender el consenso. Los intereses opuestos son la norma. Así que al final renuncian a asumir una estructura piramidal de poder para intentar ser coherentes con su discurso. Pero resulta que todo el que plantea una idea, quiere el poder para implementarla, así que terminan a garrotazos (dialécticos, al menos) para conseguirlo, pero sin que parezca que lo quieren.

Y así, Podemos, que era la revolución nunca vista en política, decían, ha terminado siendo otro partido más de corte neomarxista, luchando por el poder como todo hijo de vecino (lo cual no es malo, salvo que uno se crea eso de gobernar entre todos) y que se integra cada vez más, en el odiado ‘establishment‘. Se institucionalizara y sera otra fuerza mas, con sus pros y sus contras.

El lenguaje vacio del neomarxismo

Let them fight!

Una muestra de que hoy en día, los movimientos “sociales” y sus protestas, son una competición para ver quien es mas victima que los demás. Estamos en una era en que lo glorioso y la meta a la que se aspira, no es hacer grandes cosas ni ayudar a otros, no es descubrir la cura contra enfermedades ni solucionar problemas acuciantes. El objetivo al que se aspira es ser la mayor victima posible. Una competición inquietante por absurda. La enfermedad mental como trofeo.

The post, written by a black activist from Brooklyn who is a march volunteer, advised “white allies” to listen more and talk less. It also chided those who, it said, were only now waking up to racism because of the election. “You don’t just get to join because now you’re scared, too,” read the post. “I was born scared.”

Así están las cosas. Ya no basta con luchar por supuestos derechos o hacer marchas para que “alguien” les salve de los peligros que afrontan por el hecho de vivir (si buscáis argumentos claros sobre su opresión, veréis que es todo difuso, sin evidencias, simplemente feeeeelings). Resulta que las tácticas para silenciar la conversación que han usado habitualmente contra los hombres (blancos, heterosexuales, esos privilegiados), los usan ahora entre ellas:

A young white woman from Baltimore wrote with bitterness that white women who might have been victims of rape and abuse were being “asked to check their privilege,” a catchphrase that refers to people acknowledging their advantages, but which even some liberal women find unduly confrontational.

Algo similar a lo que os contábamos en esta entrada, que básicamente se trata de una lucha de estatus. Lo miserable es que el estatus que busca esta gente no es uno que señale sus obras, sus logros o el esfuerzo que han puesto en algún proyecto para ayudar a los demás o mejorar el mundo en algún aspecto (por mundano que sea). El signo de los tiempos es que el estatus es el de ver quién lo tiene peor, quién sufre más opresión (invisible, casi imperceptible, hasta que estos amablemente te lo cuentan). Es decir, el estatus de quién llora más o está más jodido e indefenso. Esto es lo que me hace pensar que habrá un cambio: o espabilamos o bien otras culturas menos preocupadas con el buenismo humanista idiota se encargarán de mostrarnos lo que es ser víctimas relegándonos al olvido. Una civilización no puede sobrevivir si solo está compuesta por autovíctimas.

https://milo.yiannopoulos.net/2017/01/womens-march-woes-black-activists-tell-white-activists-check-privilege/

Let them fight!

Refugiados, islamofobia e ideología de auto-odio

El tema de los refugiados es un tema ideológico, no humanitario. Es un tema que, a pesar de estar provocando muchos problemas de convivencia, así como un aumento de la violencia, sigue siendo tabú y censura con tal de mantener los principios de la ideología que lo sustenta. Mientras tanto, los disturbios siguen y los problemas y la violencia sufrida principalmente por la población local que pretende ayudar, sigue sin solucionarse. Y sí, violencia por parte de ciertos individuos refugiados.

El principal problema no es la ayuda humanitaria en sí, sino el poco control y sentido común a la hora de abrir las fronteras. ¿En serio nadie pensaba que metiendo en un periodo corto de tiempo, un millón de personas o más no iba a provocar problemas? ¿En serio nadie pensó que quizá se produciría un efecto llamada que atraería, no sólo refugiados de Siria, sino más personas que quisieran entrar en uno de los países más ricos de Europa? ¿Y nadie pensó que eso atraería también problemas y violencia?

El caso es que por una vez, la desgracia no ha golpeado solo a los ciudadanos de a pie. Esta vez ha golpeado a uno de los políticos más a favor de la acogida indiscriminada de “refugiados”. Bueno, concretamente a su hija, que ha sido violada y asesinada por un “refugiado de la guerra siria” que resultó ser de Afganistán.

En una situación así, uno esperaría que el gobierno anunciase su compromiso con mantener la seguridad de sus ciudadanos, con investigar el crimen y procurar medios para evitar sucesos parecidos. No es islamofobia, sino sentido común, el que se produzcan estos tipos de sucesos cuando un millón de personas de origen incierto han entrado en un país. Pero no. La ideología multicultural es la nueva religión sin dioses y el gobierno ha hecho algo interesante: en lugar de descubrir medios para proteger a la población, ha decidido advertir a sus ciudadanos que vigilarán las redes sociales para censurar y cortar discursos de odio y de islamofobia Es decir, nada de tranquilizar a la población procurando mejorar la seguridad, sino amenazar a sus ciudadanos, que si sienten furia o rabia por el triste suceso (uno de muchos ya) tengan cuidado.

Crímenes como este, y otros incidentes violentos, se han dado en centros de acogida, en Año Nuevo del pasado año, en conciertos… En Suecia cambiaron la ruta del desfile del orgullo gay, porque en un barrio de mayoría musulmana surgía la amenaza de ataques y disturbios; el nivel de incidentes violentos no tiene precedente reciente y los agentes de policía están renunciando a su trabajo. Así con todo. La ideología que, no solo niega la naturaleza humana, sino que niega la realidad. Una ideología que hace que sus ciudadanos sean extremadamente permisivos y tolerantes con otras culturas que, sorpresa, resultan no ser tolerantes de igual manera. Renunciar a la tolerancia por ser tolerantes… el absurdo hecho realidad.

Para quienes aún piensen que somos islamófobos, que odiamos y que el tema de los refugiados no provoca tantos problemas, que es solo una exageración de medios racistas, comentar que la misma Merkel anunció que deportaría algunos de los inmigrantes que llegaron. Incluso para el gobierno promotor de este buenismo absurdo, defendiendo su política a capa y espada, se hace insostenible la situación.

En realidad, los que apoyan el “Refugees Welcome” son clasistas porque hablan desde el confort de su hogar, sin enfrentar los problemas que ocurren. Y creen ser superiores a los pobrecitos inmigrantes. Es curioso ver a progresistas, feministas, multiculturalistas… defender la idea de dejar pasar gente de una cultura y religión que es todo lo contrario a lo que ellos piensan. Porque no, los musulmanes que viven en Europa son tolerantes, pero no los que viven en países de Oriente medio. Y no, no necesitan ser de ISIS para pensar que la homosexualidad es una enfermedad y que las mujeres no merecen los mismos derechos.

Refugiados, islamofobia e ideología de auto-odio

El sexo no importa para ganar elecciones

Las recientes elecciones americanas han mostrado que hay un grupo de gente, denominada progresista, que tiende a vivir en entornos seguros, intelectualmente hablando, que no suelen ver sus ideas confrontadas ni puestas a prueba y que pasan la mayor parte de su vida dentro de una cámara de resonancia. También han enseñado que la corrección política había creado una censura no oficial de ideas que no se basasen en el humanismo y las ideas del buen salvaje (que todo lo malo del ser humano es culpa de la sociedad y que todos podemos ser hermanos y vivir en armonía). Todo lo que no cuadrase o encajase en marxismo cultural, multiculturalismo racial, cultural y religioso, feminismo (en el sentido de hombre victimario, mujer víctima), ecologismo y animalismo… sería en seguida tachado de cualquier -ismo o fobia: racismo, islamofobia, misoginia y machismo…

Por eso, en cuanto ganó Trump, el shock para ese sector de la población metido en su burbuja fue enorme. Y comenzaron las acusaciones. Una de las que parecen más usadas entre los medios y las personas que apoyaban a Clinton era que América era aún profundamente machista, y por eso no había ganado Hillary. Como pasa en todos los movimientos que se convierten en ideología, la única manera de seguir teniendo poder en el discurso público cuando se han cumplido la mayoría de objetivos del movimiento original es decir que estamos peor que cuando el movimiento empezó. Así que tiraron por ese camino, el decir que el machismo es más grave ahora y por eso hace falta más feminismo (con sus subvenciones, programas, centros y campañas que van a parar a las manos de las principales personas que sueltan estos discursos).

Pero parece que es totalmente falso y que se puede demostrar. En este estudio han valorado los resultados para diferentes puestos estatales y de gobierno de un total de 62000 candidatos y candidatas y la conclusión es que ganan o pierden sin importar el sexo.

Vamos, que la conclusión no es que Trump ganase porque el electorado es machista*, sino porque la candidata era lo peor que se ha visto en mucho tiempo.

*Habría que explicar como ha tenido tanto voto femenino, aunque eso se soluciona de un plumazo diciendo que es machismo asumido o interiorizado).

El sexo no importa para ganar elecciones

El marxismo-chandalismo pierde a su referente

 

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Como decía Carlos Esteban en su blog, lo peor que le puede pasar a un revolucionario izquierdista es llegar finalmente al poder… y gobernar durante décadas. La épica de los barbudos se transmuta en rutina burocrática (con algunos intermezzos trágicos de “lucha antiimperialista”, para no aburrir) y el uniforme verde olivo en un chándal Adidas. La entropía devora todo y todo lo sólido se desvanece en el aire.

Lo cierto es que el tratamiento de la figura del fallecido dictador Fidel Castro ha sido muy amable en la mayor parte de los medios mainstream, lo que es de esperar en un entorno de marxismo cultural. Aunque el izquierdista está convencido de que vivimos en una “hegemonía capitalista-fascista”, lo cierto es que hay muchos guiños del mismo sistema a extrema izquierda y total rechazo, en cambio, a todo lo que suene a derecha clásica (la que se lía por la defensa de las fronteras es un buen ejemplo). Ya dijo el Comandante en una ocasión que sin la ayuda del New York Times la revolución cubana jamás habría triunfado.

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El idolatrado show man y primer ministro de Canadá Justin Trudeau y Juncker, presidente de la Comisión Europa, se han mostrado muy comprensivos y empáticos con el régimen cubano. No en vano, por sus elogios al Comandante, en Internet ha surgido una divertida teoría que supondría que el mandatario canadiense, último hombre nietzscheano, es el hijo bastardo de Fidel Castro.

Dejando la broma, lo cierto es que ha muerto uno de los referentes de lo que en estos lares hemos llamado marxismo-chandalismo: la última versión cutre y desteñida del marxismo soviético en el Caribe. Tras la caída del bloque comunista, el socialismo murió, pero muchos no dieron por enterados. El marxismo-chandalismo ha comenzado su desintegración y es el último coletazo de esa primera religión global secular llamada comunismo.

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Cualquiera que busque la verdad sobre este tema acabará descubriendo que Cuba estaría mejor hoy en día sin revolución. Ya en la era precastrista Cuba era un país avanzado en la región y no el Mordor “feudal” que pinta la propaganda commie. Los datos son largos y exhaustivos, así que es recomendable echar un vistazo esta serie de artículos. Más allá del romanticismo guerrillerista que compramos en Occidente, como describió alguien en Twitter, Castro convirtió un país alegre y caribeño relativamente rico en su época en una cárcel infernal donde la gente escapa en balsas por un mar poblado de tiburones.

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El marxismo-chandalismo pierde a su referente

La estupidez del humanismo idiota

Todos hemos oído el típico discurso de que los inmigrantes lo hacen huyendo del peligro. Y que, por tanto, hemos de permitirles la entrada sin control a nuestros países. Negar esto es ser acusado de racista de forma automática. Sin embargo, el discurso se está resquebrajando, sobre todo cuando son los menos productivos y los individuos que menos aportan a la sociedad, quienes pretenden imponer esa ideología sin dar argumentos de peso alguno.

Compartimos este vídeo por lo revelador de la analogía que usa el presentador, Tucker Carlson, preguntando al SJW si siente que debe compartir su apartamento a cualquier persona que así lo quiera. Ahí se produce un pequeño cortocircuito en la cabeza del muchacho y solo es capaz de salir diciendo que la analogía no le parece correcta por motivos que no especifica. Como explica VoxDay en el libro SJW Always Lie, la posición de los social justice warriors no es dialéctica, sino retórica. No basan sus argumentos en razonamientos lógicos, sino en sentimientos y en emociones. Por eso, la mejor manera de desmontar sus discursos es usando la retórica, en lugar de la razón. Generar sentimientos o emociones, como la que se ha producido en el chico al pensar en gente entrando en su casa a vivir sin que él pueda decidir nada. El vídeo:

Como nota extra, la idea de que simplemente podemos dejar que entre quién quiera y que producen un beneficio neto a la sociedad, genera una pregunta: si no les damos trabajo (porque no hay suficiente) ni casa, ni comida, ¿qué creen que va a pasar? Que terminarán en la calle, haciendo lo necesario para sobrevivir. Aún así, será mejor para ellos que estar en sus lugares de origen, pero una superpoblación de vagabundos sin recursos no es precisamente un beneficio neto. Los delitos menores aumentarían y surgirían un sinnúmero de problemas.

Por supuesto, acabo de “demostrar” que soy un racista xenófobo. Como decía respecto al libro, no se trata de la lógica, sino de las emociones. Os recomiendo el libro para entender mejor como funciona la mentalidad típica de izquierdas hoy en día. Entenderéis mejor cómo pueden decir A y hacer B, criticar B y hacer C sin que se les caiga la cara de vergüenza, ni ser conscientes de su contradicción.

La estupidez del humanismo idiota