Una ventaja de la Sanidad pública que nadie apunta

Una ventaja que nadie parece visualizar para defender el sistema publico de salud, es que minimiza el argumento de que hay una conspiración farmacéutica para enfermar a la población y hacer negocio. Minimiza los movimientos antivacunas cortando uno de sus argumentos más potentes: el beneficio de las farmacéuticas.

Aunque se puede argumentar que aun así, el beneficio lo obtienen a través del sistema de salud en si en lugar de directamente del ciudadano. Con lo cual, el dinero sigue saliendo del bolsillo del contribuyente. Pero en nuestro país, como el dinero del estado aparece de la bondad y del espíritu santo, resulta ser un buen revulsivo para estos movimientos en nuestro país, que tienen mucha menos fuerza que en EEUU.

http://www.zerohedge.com/news/2016-12-21/how-we-become-slaves-system

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Minientrada

Let them fight!

Una muestra de que hoy en día, los movimientos “sociales” y sus protestas, son una competición para ver quien es mas victima que los demás. Estamos en una era en que lo glorioso y la meta a la que se aspira, no es hacer grandes cosas ni ayudar a otros, no es descubrir la cura contra enfermedades ni solucionar problemas acuciantes. El objetivo al que se aspira es ser la mayor victima posible. Una competición inquietante por absurda. La enfermedad mental como trofeo.

The post, written by a black activist from Brooklyn who is a march volunteer, advised “white allies” to listen more and talk less. It also chided those who, it said, were only now waking up to racism because of the election. “You don’t just get to join because now you’re scared, too,” read the post. “I was born scared.”

Así están las cosas. Ya no basta con luchar por supuestos derechos o hacer marchas para que “alguien” les salve de los peligros que afrontan por el hecho de vivir (si buscáis argumentos claros sobre su opresión, veréis que es todo difuso, sin evidencias, simplemente feeeeelings). Resulta que las tácticas para silenciar la conversación que han usado habitualmente contra los hombres (blancos, heterosexuales, esos privilegiados), los usan ahora entre ellas:

A young white woman from Baltimore wrote with bitterness that white women who might have been victims of rape and abuse were being “asked to check their privilege,” a catchphrase that refers to people acknowledging their advantages, but which even some liberal women find unduly confrontational.

Algo similar a lo que os contábamos en esta entrada, que básicamente se trata de una lucha de estatus. Lo miserable es que el estatus que busca esta gente no es uno que señale sus obras, sus logros o el esfuerzo que han puesto en algún proyecto para ayudar a los demás o mejorar el mundo en algún aspecto (por mundano que sea). El signo de los tiempos es que el estatus es el de ver quién lo tiene peor, quién sufre más opresión (invisible, casi imperceptible, hasta que estos amablemente te lo cuentan). Es decir, el estatus de quién llora más o está más jodido e indefenso. Esto es lo que me hace pensar que habrá un cambio: o espabilamos o bien otras culturas menos preocupadas con el buenismo humanista idiota se encargarán de mostrarnos lo que es ser víctimas relegándonos al olvido. Una civilización no puede sobrevivir si solo está compuesta por autovíctimas.

https://milo.yiannopoulos.net/2017/01/womens-march-woes-black-activists-tell-white-activists-check-privilege/

Let them fight!

Zorman y el feminismo histérico

zorman

Los hechos

Conocido por su éxito “Yo soy cani”, el youtuber Zorman se ha caracterizado por hacer parodias de decenas de colectivos. Se ha reído de los frikis, de los hippies, de los raperos, de los reggaetoneros, de la gente de derechas y de la gente de izquierdas, de Hillary Clinton y de Donald Trump… pero con el feminismo hemos topado.

En su sátira del feminismo moderno, Zorman muestra muy bien los estereotipos que caracterizan al sector más ruidoso y con más ambiciones: quieren decidir qué es gracioso o qué no lo es, otorgan y revocan carnets de feminista (Barbijaputa es un ejemplo muy representativo de esto), enfado e histerismo permanentes, etcétera.

Intentando cubrirse las espaldas con cierta ingenuidad, Zorman recalcó que él mismo era feminista y que su objetivo con este trabajo era ridiculizar a un pequeño sector del feminismo que, en cierto modo, no es el representativo. Como ya podemos imaginar, esto no ha servido absolutamente para nada. Le han llovido amenazas de las feministas de “machete al machote” en todas las redes sociales y, algo todavía más relevante, en El País la periodista Elisa Sánchez Fernández se preguntaba si era “lícito reírse con el vídeo antifeminista” de Zorman. Todo el país en vilo ante la sentencia de la señorita Sánchez Fernández… que, efectivamente, resultó que no, que está mal reírnos de esto. De hecho, asocia de forma torticera la crítica al feminismo radical con la crítica al feminismo (en conjunto), con la misoginia (por extensión) y, además, ¡con la violencia doméstica! Quizá le demos mucha importancia a un texto buzzfeediano de la sección “Tentaciones” del diario global, ya que puede que su única función fuera rascar clics con una actitud contrarian, dada la popularidad y el apoyo de la crítica humorística de Zorman.

Lecciones

La ridiculización funciona en todos los ámbitos. En el libro Freakonomics contaban cómo se empleó de manera efectiva la burla y la exposición de todos sus secretos para desarticular al KKK, que empezó a perder toda relevancia. La Ilustración, le pese a quien le pese, debió buena parte de su éxito ideológico al éxito en la caricaturización de sus enemigos, no en la mera refutación del marco del Trono y el Altar. Buena ración de los mitos sobre la “oscuridad” de la Edad Media (desmontados por cualquier historiador medievalista serio) fueron creados aquí y como armas políticas contra el Antiguo Régimen.  Los izquierdistas emplean constantemente etiquetas como “facha”, “rancio”, “oscurantista”, “racista” o, el último, “cuñado”, para ridiculizar posturas de derecha automáticamente, sin entrar en debate, sin preguntarse si es verdad lo que les están contando y les ha funcionado muy bien.

No obstante, cuando se hace humor políticamente incorrecto (reaccionario o de derechas), siempre se acaba pidiendo perdón y los SJW, como no se cansa de señalar el bueno de Vox Day, doblan la apuesta. Ya habría que aprender la lección de en el debate público, el izquierdista jamás aceptará a alguien de derecha real como uno de los suyos o  siquiera digno de tener en cuenta, por muchas claudicaciones ideológicas y morales que lleve a cabo. El caso de los libertarios mainstream es un buen ejemplo. Se dice que el “verdadero libertarismo” no es de derechas (tampoco de izquierdas), sino que está más allá del eje político izquierda-derecha. En la práctica, en lo social y lo moral, el libertarismo mainstream cae en el marxismo cultural más craso, se entrega a la axiomática o al puro economicismo e incluso reniega o pasa de puntillas por temas espinosos como la biología humana. Aunque el libertarismo es básicamente una postura política defendida por hombres blancos occidentales de la anglosfera y parece tener poco crecimiento fuera, en lugar de abrazar posturas más realistas como el paleolibertarismo, propiamente conservador, se cae en un libertarismo que en la práctica es indistinguible de la izquierda bogomila (llegando a defender incluso una política de fronteras abiertas). No es raro que la llamada derecha alternativa se nutra, especialmente, de antiguos libertarios que se pasan al realismo tras tomar la redpill.

hoppean snake memes
Uncucked libertarism – Vía Hoppean Snake Memes

En definitiva, el caso Zorman nos enseña que no hay que pedir perdón por enfrentar la ideología de género o el marxismo cultural. Ninguno. Hay que enfrentarlo de frente, con humor y con hechos.

Zorman y el feminismo histérico

Descubriendo la caza de brujas: las víctimas de los SJWs

Parece que se hace justicia, poética, quizá. Tal vez no sirva de mucho, pero es importante que se sepa, que se aclare quién mintió y quién manipulo la verdad para expulsar a aquellos que pensaban diferente o que cometieron el terrible crimen de hacer una broma que no gustó. Revisemos el asunto: hace un tiempo, se montó un escándalo con unas supuestas declaraciones sexistas de Sir Tim Hunt, científico reconocido de la UCL. La que denunció públicamente los hechos, era Connie St. Louis, profesora de periodismo científico de la UCL también. Todo el asunto se convirtió en un linchamiento publico, desprecio a la figura del científico y búsqueda de su expulsión. Hunt decidió al final, tras tanta presión, renunciar a su puesto y marcharse a Japón a empezar de cero.

Fueron meses en que se movieron los típicos grupos feministas clamando contra el tremendo sexismo en la ciencia, lo atroces y opresivos que eran los científicos con las mujeres en ese entorno y lo poco integradoras que eran las instituciones.

Después se descubrió que fueron comentarios enmarcados dentro de un brindis, con carácter humorístico, y que los asistentes así lo entendieron. Se oían risas. Pero bastó una SJW para tirar por la borda la carrera de un gran científico y difamar y destruir su reputación. Como ya dijimos, a esta gente el humor no le gusta y quieren un mundo gris. Es decir, los victimistas de siempre que son en realidad victimarios.

¿Y por qué ha decidido la universidad prescindir de sus servicios? Pues imagino que una persona como ésta, que cree ser la guía y autoridad moral en el mundo, que tras su grandiosa victoria contra Hunt se vio refrendada y crecida, debe ser una persona muy difícil de lidiar. Estoy seguro, aunque sin datos que lo confirmen, que ha de ser un infierno estar en un entorno de trabajo junto a alguien así. En esencia, lo que ocurrió con Tim Hunt muestra una cosa: se trata de una persona intolerante con cualquiera que diga algo incorrecto según su visión del mundo, intolerante con quien no suscriba al 100% sus principios. Y eso es un horror. Así que habrán esperado a la primera oportunidad para darle puerta sin que sea fácil acusarles de misoginia, discriminación o cualquier otra acusación que este tipo de individuos siempre usan para evitar la autocrítica.

Descubriendo la caza de brujas: las víctimas de los SJWs

Refugiados, islamofobia e ideología de auto-odio

El tema de los refugiados es un tema ideológico, no humanitario. Es un tema que, a pesar de estar provocando muchos problemas de convivencia, así como un aumento de la violencia, sigue siendo tabú y censura con tal de mantener los principios de la ideología que lo sustenta. Mientras tanto, los disturbios siguen y los problemas y la violencia sufrida principalmente por la población local que pretende ayudar, sigue sin solucionarse. Y sí, violencia por parte de ciertos individuos refugiados.

El principal problema no es la ayuda humanitaria en sí, sino el poco control y sentido común a la hora de abrir las fronteras. ¿En serio nadie pensaba que metiendo en un periodo corto de tiempo, un millón de personas o más no iba a provocar problemas? ¿En serio nadie pensó que quizá se produciría un efecto llamada que atraería, no sólo refugiados de Siria, sino más personas que quisieran entrar en uno de los países más ricos de Europa? ¿Y nadie pensó que eso atraería también problemas y violencia?

El caso es que por una vez, la desgracia no ha golpeado solo a los ciudadanos de a pie. Esta vez ha golpeado a uno de los políticos más a favor de la acogida indiscriminada de “refugiados”. Bueno, concretamente a su hija, que ha sido violada y asesinada por un “refugiado de la guerra siria” que resultó ser de Afganistán.

En una situación así, uno esperaría que el gobierno anunciase su compromiso con mantener la seguridad de sus ciudadanos, con investigar el crimen y procurar medios para evitar sucesos parecidos. No es islamofobia, sino sentido común, el que se produzcan estos tipos de sucesos cuando un millón de personas de origen incierto han entrado en un país. Pero no. La ideología multicultural es la nueva religión sin dioses y el gobierno ha hecho algo interesante: en lugar de descubrir medios para proteger a la población, ha decidido advertir a sus ciudadanos que vigilarán las redes sociales para censurar y cortar discursos de odio y de islamofobia Es decir, nada de tranquilizar a la población procurando mejorar la seguridad, sino amenazar a sus ciudadanos, que si sienten furia o rabia por el triste suceso (uno de muchos ya) tengan cuidado.

Crímenes como este, y otros incidentes violentos, se han dado en centros de acogida, en Año Nuevo del pasado año, en conciertos… En Suecia cambiaron la ruta del desfile del orgullo gay, porque en un barrio de mayoría musulmana surgía la amenaza de ataques y disturbios; el nivel de incidentes violentos no tiene precedente reciente y los agentes de policía están renunciando a su trabajo. Así con todo. La ideología que, no solo niega la naturaleza humana, sino que niega la realidad. Una ideología que hace que sus ciudadanos sean extremadamente permisivos y tolerantes con otras culturas que, sorpresa, resultan no ser tolerantes de igual manera. Renunciar a la tolerancia por ser tolerantes… el absurdo hecho realidad.

Para quienes aún piensen que somos islamófobos, que odiamos y que el tema de los refugiados no provoca tantos problemas, que es solo una exageración de medios racistas, comentar que la misma Merkel anunció que deportaría algunos de los inmigrantes que llegaron. Incluso para el gobierno promotor de este buenismo absurdo, defendiendo su política a capa y espada, se hace insostenible la situación.

En realidad, los que apoyan el “Refugees Welcome” son clasistas porque hablan desde el confort de su hogar, sin enfrentar los problemas que ocurren. Y creen ser superiores a los pobrecitos inmigrantes. Es curioso ver a progresistas, feministas, multiculturalistas… defender la idea de dejar pasar gente de una cultura y religión que es todo lo contrario a lo que ellos piensan. Porque no, los musulmanes que viven en Europa son tolerantes, pero no los que viven en países de Oriente medio. Y no, no necesitan ser de ISIS para pensar que la homosexualidad es una enfermedad y que las mujeres no merecen los mismos derechos.

Refugiados, islamofobia e ideología de auto-odio

El sexo no importa para ganar elecciones

Las recientes elecciones americanas han mostrado que hay un grupo de gente, denominada progresista, que tiende a vivir en entornos seguros, intelectualmente hablando, que no suelen ver sus ideas confrontadas ni puestas a prueba y que pasan la mayor parte de su vida dentro de una cámara de resonancia. También han enseñado que la corrección política había creado una censura no oficial de ideas que no se basasen en el humanismo y las ideas del buen salvaje (que todo lo malo del ser humano es culpa de la sociedad y que todos podemos ser hermanos y vivir en armonía). Todo lo que no cuadrase o encajase en marxismo cultural, multiculturalismo racial, cultural y religioso, feminismo (en el sentido de hombre victimario, mujer víctima), ecologismo y animalismo… sería en seguida tachado de cualquier -ismo o fobia: racismo, islamofobia, misoginia y machismo…

Por eso, en cuanto ganó Trump, el shock para ese sector de la población metido en su burbuja fue enorme. Y comenzaron las acusaciones. Una de las que parecen más usadas entre los medios y las personas que apoyaban a Clinton era que América era aún profundamente machista, y por eso no había ganado Hillary. Como pasa en todos los movimientos que se convierten en ideología, la única manera de seguir teniendo poder en el discurso público cuando se han cumplido la mayoría de objetivos del movimiento original es decir que estamos peor que cuando el movimiento empezó. Así que tiraron por ese camino, el decir que el machismo es más grave ahora y por eso hace falta más feminismo (con sus subvenciones, programas, centros y campañas que van a parar a las manos de las principales personas que sueltan estos discursos).

Pero parece que es totalmente falso y que se puede demostrar. En este estudio han valorado los resultados para diferentes puestos estatales y de gobierno de un total de 62000 candidatos y candidatas y la conclusión es que ganan o pierden sin importar el sexo.

Vamos, que la conclusión no es que Trump ganase porque el electorado es machista*, sino porque la candidata era lo peor que se ha visto en mucho tiempo.

*Habría que explicar como ha tenido tanto voto femenino, aunque eso se soluciona de un plumazo diciendo que es machismo asumido o interiorizado).

El sexo no importa para ganar elecciones